Revolucionaria del mundo de la ciencia y la física moderna, fue la primera mujer en recibir un Premio Nobel.
Marie Sklodowska nació un 7 de noviembre de 1867 en Polonia. A los 24 años, luego de no poder ingresar a la Universidad de Varsovia –institución que no admitía mujeres-, se instaló en Francia y se matriculó en la Universidad de París para cursar las licenciaturas en Física y Matemáticas. De ambas carreras egresó brillantemente: fue primera de su promoción en Física (1893), y segunda de su promoción en Matemáticas (1894). En ese mismo año conocería a quien sería su marido y compañero de investigación: el profesor de física Pierre Curie, con quien dilucidaría importantes hallazgos en el campo de la radiactividad.
En 1903 defendió su tesis doctoral titulada “Investigaciones sobre las sustancias radioactivas”, trabajo que le valió el grado de Doctora con mención cum laude y el Premio Nobel de Física en 1903, compartido con su marido Pierre Curie y su director de tesis Henri Becquerel.
Tres años más tarde, en 1906, ocupó la cátedra de física de la Universidad de París, convirtiéndose en la primera mujer en impartir docencia universitaria en los más de 600 años de historia de dicha institución.
Su último gran reconocimiento académico, el Premio Nobel de Química, le fue otorgado en 1910 por el descubrimiento del polonio -bautizado así como reseña de su país nativo- y el radio.
Finalmente, tras un legado de vida que determinó un punto de inflexión en la historia de la mujer y la ciencia, Marie Curie murió a los sesenta y seis años de edad en Polonia, su país natal, al parecer por una enfermedad derivada de la alta radiación a la que estuvo expuesta gran parte de su vida.